Los elementos del periodismo V / The commitment
Terminamos la serie de entradas dedicadas al libro Los Elementos del Periodismo de Bill Kovach y Tom Rosenstiel, con el capítulo VIII de este libro: Compromiso y relevancia.
Los periodistas han esforzarse para que el significante sea sugerente (atractivo) y relevante. Este es el principio del periodismo que los autores tratan en el octavo capítulo del libro Los elementos del periodismo. Y es que para informar es necesario mantener entretido al receptor, y como bien dicen los autores, entretenimiento e información no son términos contradictorios. Se entienden mejor si los considermaos como puntos en el continuo de la comunicación.
Porque la responsabilidad del periodista no termina en la oferta de información que al lector pueda serle necesaria, sino hacerlo de una forma amena. Un estudio patrocinado por el Project for excellence in Journalism constata que los informativos que dedican más tiempo a sus noticias (en torno a dos minutos) tienen mejores audiencias. Informar y entretener. Sin duda, un propósito complicado. ¿Cómo conseguirlo?, Eduardo Punset hacía referencia a un estudio -yo no lo he encontrado, podría haber dicho qué estudio era- que afirmaba que los grandes maestros le habían echado en torno a 10.000 horas al área en el que habían destacado. Quizá por ahí vayan los tiros.
Y más en un oficio en el que las habilidades se adquieren, no te las enseña nadie. Afirman los autores del libro que nos ocupa que la profesión periodística no transmite de generación en generación los conocimientos aprendidos. Los peluqueros tienen una tradición educativa más sólida que los periodistas. Una afirmación no muy halagüeña.
Con todo, el periodista debe esforzarse por ser relevante en lo que cuenta con una máxima de compromiso con la verdad y debe hacerlo de una forma amena. A través del ensayo y el error se pulirán todas las impurezas, y por medio de la lectura de aquellos profesionales que más llamen nuestra atención se irá formando el estilo que cada uno busca. Aquel en el que la diferencia entre lo que pensamos y decimos es mínima.






